viernes, 31 de marzo de 2017

EN MIS CURVAS



























En mis curvas
se mide la distancia
más corta
a los fonemas que me agitan.
Esos nombres 
que no existen
mas que en sombras,
desgajados
por mis manos
en caricias inventadas
a la lumbre de sus ojos
en trayectoria recta
a la escarcha de la nada.






Imagen: Erika Kuhn

lunes, 27 de marzo de 2017

A DURAS PENAS






















A duras penas se sostiene
esta cadencia.
Sigo aquí
después de los incendios.
En calma tierra
respirando viento urgente,
hecha escamas de sal.
Desasida de todos los ecos.
A penas duras
arder en hielo.
¿Y qué más?



Imagen: Caro Pinto. Ice frames. China,2011.

viernes, 17 de marzo de 2017

MUJER COSTILLA






















Jugué a ser mujer costilla
al son de una almohada. 
Puntual en la resaca de tu mar,
mujer boca y sed,
mujer agua.
Barca de papel
en la cuchilla de tus labios
mordiente oscuro.
Descarnada.





Imagen: Marsha Blaker y Paul Desomma








lunes, 20 de febrero de 2017

CUERPO

















Suelo andar descalza
para sentir el invierno.
Mis tobillos,
rotos de espuma,
distraen la arena
de los relojes.
¿Y quién no espera aún
el calor de unas manos
de arcilla?
Se me llena la boca
de corriente estática.
Me alimento de nubes.
Desnuda, vaciándome
del hambre,
cierro los ojos
muy despierta.
Hasta desaparecer
en una canción antigua.
Y brotar.
Amanezco.


Imagen: Rafael Navarro. El despertar. 1989.


lunes, 9 de enero de 2017

ATRAPADA EN PALABRAS


























"Vivimos atrapados 
en palabras",
-me dijeron ayer.
Y así me encuentro.
Bullendo en una catarsis,
mis dedos tiemblan
entre silencios y palabras.
Desmadejada,
anudo letras al brazo del sillón.
No sirve.
Languidecen, derramándose 
sin sentido.
Mi cabeza es una leonera.
El corazón es solo una metáfora.
Quiero exorcizar todos los designios.
Desbaratar el maleficio,
sofocar las frases encenagadas.
Frenética, rendida 
a la ocasión propicia,
me muerdo las uñas
por no inmolarme 
en un grito sordo
de duelo.
Atrapada en un manojo 
de palabras.


Imagen: Elisa Arguilé.

martes, 29 de noviembre de 2016

UN DÍA COMO HOY































Un día como hoy
será el último.
Me rodearás con soltura
desgranando calor ante el espejo.
Nos perderemos
en la terquedad de las cremalleras,
en la cintura, en las nalgas,
en las lenguas.
Con la incandescencia de tus manos
de rey Midas
me transformarás en oro líquido.
Acopladas las caderas
a la cadencia de tu pulso
no resistiré al demonio de tu cuerpo.
Te volcarás en mi sed,
en huesos y sangre.
Pereceremos, colmados, al mundo.
Me dejarás abatida en tierra,
temblando en tu olor,
borracha de sexo.
Un día como hoy
será el último.
Sin despedidas,
hibernando
hasta hallar otros diluvios
que nos concedan olvidar
lentamente
este veneno.



Imagen: Frida Castelli

miércoles, 2 de noviembre de 2016

VICIO DE VIVIR


















El vicio de estar viva
hoy, dos de noviembre,
consiste
en burlar el letargo
de la muchedumbre
en los veladores 
de una terraza de otoño
y abandonarse 
a los rastros cruzados
de la condición humana.
Salir de la espesura 
de los cuerpos
y detenerse
en el gesto vulgar
de un transeúnte
que se desplaza dejando
baba de caracol sin saberlo.
De ahí coger impulso
en una mirada sonriente,
posarse como polvo de tiza
en la nube de pelo de una anciana
y dispararse en inoportuno estornudo
hasta quedar fosilizada
en el puente de piedra
que unas manos acarician
resistiéndose a tejer la prisa
mientras otras, 
ocultas en los bolsillos,
tientan palabras no-natas
que se diluyen 
de estorbo a esperanza,
de consigna a murmullo,
hasta acabar en nana
que ronronea
como un gato
que se pasea
entre el letargo
de la muchedumbre
en los veladores
de una terraza
cualquiera
de esta ciudad pequeña
de sol y callejas
que es Granada.


Imagen: La habitación flúor. Olga Capdevila.