lunes, 20 de febrero de 2017

CUERPO

















Suelo andar descalza
para sentir el invierno.
Mis tobillos,
rotos de espuma,
distraen la arena
de los relojes.
¿Y quién no espera aún
el calor de unas manos
de arcilla?
Se me llena la boca
de corriente estática.
Me alimento de nubes.
Desnuda, vaciándome
del hambre,
cierro los ojos
muy despierta.
Hasta desaparecer
en una canción antigua.
Y brotar.
Amanezco.


Imagen: Rafael Navarro. El despertar. 1989.


lunes, 9 de enero de 2017

ATRAPADA EN PALABRAS


























"Vivimos atrapados 
en palabras",
-me dijeron ayer.
Y así me encuentro.
Bullendo en una catarsis,
mis dedos tiemblan
entre silencios y palabras.
Desmadejada,
anudo letras al brazo del sillón.
No sirve.
Languidecen, derramándose 
sin sentido.
Mi cabeza es una leonera.
El corazón es solo una metáfora.
Quiero exorcizar todos los designios.
Desbaratar el maleficio,
sofocar las frases encenagadas.
Frenética, rendida 
a la ocasión propicia,
me muerdo las uñas
por no inmolarme 
en un grito sordo
de duelo.
Atrapada en un manojo 
de palabras.


Imagen: Elisa Arguilé.

martes, 29 de noviembre de 2016

UN DÍA COMO HOY































Un día como hoy
será el último.
Me rodearás con soltura
desgranando calor ante el espejo.
Nos perderemos
en la terquedad de las cremalleras,
en la cintura, en las nalgas,
en las lenguas.
Con la incandescencia de tus manos
de rey Midas
me transformarás en oro líquido.
Acopladas las caderas
a la cadencia de tu pulso
no resistiré al demonio de tu cuerpo.
Te volcarás en mi sed,
en huesos y sangre.
Pereceremos, colmados, al mundo.
Me dejarás abatida en tierra,
temblando en tu olor,
borracha de sexo.
Un día como hoy
será el último.
Sin despedidas,
hibernando
hasta hallar otros diluvios
que nos concedan olvidar
lentamente
este veneno.



Imagen: Frida Castelli

miércoles, 2 de noviembre de 2016

VICIO DE VIVIR


















El vicio de estar viva
hoy, dos de noviembre,
consiste
en burlar el letargo
de la muchedumbre
en los veladores 
de una terraza de otoño
y abandonarse 
a los rastros cruzados
de la condición humana.
Salir de la espesura 
de los cuerpos
y detenerse
en el gesto vulgar
de un transeúnte
que se desplaza dejando
baba de caracol sin saberlo.
De ahí coger impulso
en una mirada sonriente,
posarse como polvo de tiza
en la nube de pelo de una anciana
y dispararse en inoportuno estornudo
hasta quedar fosilizada
en el puente de piedra
que unas manos acarician
resistiéndose a tejer la prisa
mientras otras, 
ocultas en los bolsillos,
tientan palabras no-natas
que se diluyen 
de estorbo a esperanza,
de consigna a murmullo,
hasta acabar en nana
que ronronea
como un gato
que se pasea
entre el letargo
de la muchedumbre
en los veladores
de una terraza
cualquiera
de esta ciudad pequeña
de sol y callejas
que es Granada.


Imagen: La habitación flúor. Olga Capdevila.

sábado, 15 de octubre de 2016

PRINCESAS








Nunca soñé 
con ser princesa.
Me dan arcadas
las comedias 
de amor americanas.
Pocas veces 
me regalaron flores.
Pero hoy,
no me importaría 
que apareciera
un príncipe 
-no necesariamente 
azul,
no soy racista-
que me sacuda
a polvos
la tristeza.
Y después 
que se vaya 
a cazar ranas.


Imagen: Akiko Ijichi

lunes, 10 de octubre de 2016

VERBOS


























Ya casi no recuerdo
cómo se conjugan ciertos verbos.
Me descubro en ocasiones
hablando sola 
como las locas
para no olvidarlos.
Se desvanece de mi memoria
cómo temblaba de sol
en otras vidas
horas y horas
abatiendo mundos,
construyéndonos.


Porque es piel lo que parece
luz, deleite y arrebato,
y puedo tornarme fuego
y los cuerpos no engañan
y aman y mueren
desmembrándose 
en cada encuentro.

Pero su sola lengua no quita
la sed.
Que te muestres y me acojas
en palabras desnudas
de vientre.
Lo echo de menos.


Imagen: Xavier Escribà. Epidermis. Les yeux Klee.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

RUIDO BLANCO

























Apenas...


Un  hueco
donde encaja
el tiempo del movimiento.

La órbita
de nieve
de una pantalla del siglo XX.

Secuencia sideral
en el paréntesis
del ansia bajo la almohada.

-Soy,
eras,
serás-

Y de fondo,
suenan los sueños.